El Nacimiento del Al-Andalus

PrinterSend to friendPDF version

english  |  castellano

El Nacimiento del Al-Andalus

Por Luisa Freire Lodeiro

Los árabes, en su política de expansionismo, llegarán a Túnez convirtiendo a muchos bereberes al islam, y entrarán en Marruecos en el año 700, eliminando toda resistencia y estableciendo su soberanía.

La entrada a la península fue motivada, por un lado, por los informes de riqueza dados por los judíos exiliados, pero sobre todo por el debilitamiento del reino visigodo que se encontraba en plena guerra civil por la lucha del poder entre dos bandos, los que apoyaban a Rodrigo frente a los hijos de Witiza, siendo estos quienes pedirían ayuda a los musulmanes. Eso provoca que Muza, gobernador de Marruecos, envíe un ejército a manos de Tariq a cruzar el estrecho. Después de la batalla del río Guadalete y de vencer a Rodrigo comenzará su rápida expansión. Tan sólo 40 años después los musulmanes tendrán dominada la península.

Image
Puerta en la Alhambra

Las razones por las que les llevó tan poco tiempo fueron principalmente al superior poder militar de los musulmanes frente a los visigodos, ya que sólo encontrarán resistencia en las zonas donde se apoyaban a Rodrigo. El resto de los nobles visigodos decidieron capitular o pactar su sometimiento, lo que implica tener que pagar unos tributos para mantener sus propiedades y autoridad. Por otro lado, también hubo visigodos que huyeron al norte abandonando sus tierras. Cuando los musulmanes llegaron, se encontraron con tierras para uso y disfrute, lo que provocó que muchos pasaran de ser una clase militar a una clase terrateniente asentada.
La existencia de las antiguas calzadas romanas permitió también su rápida expansión y el control de las comunicaciones. Los musulmanes tenían prisa por llegar a Toledo, que era la capital visigoda, donde esperaban encontrar los tesoros de los reyes godos.
Estos nuevos conquistadores intentarán seguir su ruta por el Norte procurando invadir a los francos. Sin embargo, encontrarán una gran resistencia con Carlomagno, quien en varias ocasiones los derrotará, e incluso les quitará algo del territorio de la península creando la Marca Hispánica. Si además añadimos el factor clima, estos hombres estaban acostumbrados a un clima seco y caluroso y se encontraron con inviernos duros y largos, ello explica que se conformaron con limitarse a la península.

El Contacto con la Población

El contacto con la población Hispanogoda y árabe-bereber, se hizo sin complicaciones. De hecho, una característica de la sociedad del Al-Andalus es su gran variedad étnica, compuesta por árabes, bereberes, muladís, mozárabes, judíos, eslavos e hispanogodos.
En el reparto del territorio, los árabes ocuparon las zonas más fértiles como el valle del Guadalquivir y del Ebro; la meseta y zona Norte será para los bereberes, quienes se dedicarán al pastoreo, mientras que los árabes ocuparán puestos de poder. Estas diferencias sociales y económicas, con el tiempo, provocarán la rebelión de los bereberes a partir del 741, quienes abandonarán estas tierras para huir al sur. Esto facilitará que los grupos de resistencia que se encontraban en el norte puedan recuperar de nuevos las tierras, marcando una mayor diferencia fronteriza con los musulmanes.
Las zonas dominadas por los musulmanes tenían una mayor inclinación al fortalecimiento de las ciudades, más que el poblamiento rural, característico del periodo visigodo, y de la zona norte de España . Con el tiempo, se producirán movimientos de población, de lo rural a la ciudad, debido a la llegada de nuevos bereberes, a la liberación de muchos esclavos, y a la misma población mozárabe que se sintió atraída por la cultura, ideas y costumbres árabes.
Este nuevo aprecio por las ciudades hace que se amplíen las viejas y se construyan otras nuevas, lo que contribuirá también al crecimiento de una potente economía, gracias al monopolio que tenían los árabes con el oro y a las mejoras técnicas agrarias. Esto propiciará excedentes de producción, vendidos en los mercados junto a la artesanía, y un incremento del sector servicios.
Con la monarquía de los omeya seguirá existiendo la vida rural, pero además cobrará cada vez más auge la industria y el comercio, y la necesidad de abastecer las necesidades de la vida urbana. Todo esto hace que suba el consumo, lo que provoca el cambio de la economía visigoda de autoabastecimiento a una economía dirigida por y para las ciudades. Ello marcará un fuerte contraste entre un mundo cristiano, situado en un proceso de ruralización y el mundo musulmán, que vivirá un renacimiento urbano y comercial.
Este florecimiento de las ciudades hará posible que se acuñen monedas, los dinares de oro y dirhemes de plata, además de los feluses de bronce.
Aparecerá también la industria textil, una poco especializada, dedicada a abastecer las necesidades de vestido de los ciudadanos, y otra de tejidos de lujo especializada y concentrada en determinadas ciudades.
Podemos, por lo tanto, diferenciar dos tipos de comercio, uno interior, la relación ciudad-campo, donde se negociaba en mercados eventuales, o en el mercado permanente, el zoco de las ciudades, que se encontraban cerca de de la mezquita mayor. Y el comercio mercantil internacional que aparece en el S IX, gracias a los contactos comerciales entre la península y el resto del mundo musulmán. También tendrán contacto con el resto del mundo musulmán para la obtención de objetos de lujo.
Las ciudades estarán divididas en barrios, formados por personas de un mismo grupo religioso o étnico, de modo que funcionaban como pequeñas ciudades dentro de la misma urbe. En el medio de la ciudad estará la mezquita mayor, la alcaicería y el comercio principal. Las casas serán un refugio y en ellas la vida girará en torno a los patios; las ventanas que daban al exterior tenían celosías, con el fin de guardar su intimidad y el aislamiento, por el temor a los extraños.

Los Problemas Políticos

Durante los tres primeros siglos, la dominación musulmana se caracterizará por las continuas tensiones con los reinos cristianos norteños, así como por problemas internos del gobierno musulmán. Estas rivalidades internas además de por momentos debilitar su propio poder, harán que los cristianos se aprovechen de la situación para no pagar sus impuestos. Todo esto provoca que los gobernantes de los omeyas hagan un gran esfuerzo por constituir un Estado unificado.
En el año 756, Abd al-Rahman I, príncipe omeya que huye para salvar su vida de Damasco, se proclama emir de al-Andalus, creando un estado musulmán independiente políticamente y militarmente, pero no religiosamente. La posesión de este título le dará un poder absoluto. Será por lo tanto una administración centralizada. Le seguirán siete emires más y será un perido rico desde el punto de vista cultural.
Pero este nuevo estado se encontrará con opositores, entre ellos los siitas, apoyados por los bereberes, y el de los muladís españoles, mostrando así falta de uniformidad doctrinal, lo que supone un peligro para el nuevo régimen. Por ello el emir intentará imponer una doctrina oficial única. Aún así tendrá que sufrir problemas por parte de la población hispana, los francos con sus continuas incursiones en su territorio, y sus propios problemas internos.
Para solucionarlo usarán el poder de la fuerza que traerá un periodo de relativa paz con Abd-al-Rahman II, gracias también al desarrollo económico y comercial. Pero a pesar de ello no conseguiría la unidad política. Se mantendrían en el poder gracias a la fuerza militar.

Etapa del Califato de Córdoba

La aparente paz y prosperidad que hasta entonces parecía demostrar el anterior gobierno, ahora desaparecerá debido a la imposición por la fuerza de privilegios en beneficio de la minoría árabe, provocando una fuerte diferencia social y económica a la mayoría musulmana hispanogoda . La imposibilidad de conciliar los intereses de un estado centralizado con los intereses de una minoría aristocrática árabe, y por último la crisis económica originada por las pestes y hambruna, trajo consigo sesenta años de crisis.
Los problemas con los musulmanes españoles comenzaron en las fronteras, por su contacto con la tradición visigoda y su estado de mayor independencia, lo que hizo difícil al emir poder controlar estos brotes de insurrección.
Este periodo también se caracterizaría por la recuperación económica, la diversidad social, gracias a la aparición de una clase social media, y el fortalecimiento del ejército. Todo ello contribuye a dominar de nuevo el poder político de Al-Andalus.
Esta recuperación de poder permitirá a Abd al-Rahman III extender su control sobre las fronteras no sólo en la península sino también hacia África, pero tuvo que hacer frente a un nuevo enemigo, los fatimí en Cairuán, quienes reclamaban su poder por ser descendientes directos de Mahoma, por lo que sólo ellos tendrán el apoyo divino. Ante esta nueva amenaza no sólo serviría la fuerza, por lo que Abd-al-Rahman III se autoproclamará califa en el año 929, haciendo de su reinado algo totalmente independiente porque se convierte en el jefe supremo. Esta recuperación de poder le permitirá extender su control sobre los ámbitos político, militar y, ahora también, religioso. Así entre los años 930 y 980, el califato de Córdoba llegará a lo más alto de su poder y prestigio.
Para fortalecer su califato aumentará su ejército y lo fortalecerá con nuevas tropas formadas por un grupo mixto, incluidos los eslavos, para poder hacer frente al avance de los cristianos del Norte que cada vez harán más extensa su frontera. Debido a ello buscarán una estrategia política para poder controlar el poder militar y eliminar a los cristianos de la frontera del Duero. En esta empresa destacará sin duda Almanzor, quien pasará de ser un administrador a un dictador. El Califa durante este tiempo simplemente será una figura decorativa y el poder estará en manos de Almanzor. Este basará su fuerza en el poder militar. Gracias a sus victorias podrá mantener el control. Estas victorias también traerán consigo ciertas ventajas económicas, debido al saqueo de los cristianos. Sin embargo, la falta de unidad entre los mismos soldados, la pesada carga de mantener el ejército, las desigualdades existentes, junto a la fortaleza de los poderes locales, no dejaba de amenazar la política centralizadora.

Image
Mezquita de Córdoba

Almanzor pudo mantener el poder hasta su muerte, e incluso su hijo Abd-al Makil lo conservó hasta el año 1008, pero poco después, en el año 1031, el califato cayó y el poder se fragmentó dando lugar a la aparición de distintos reinos de taifas.
El año 1008 marcará el fin de la unidad política islámica. Durante los años 1009 y 1090 veremos el primer periodo de los reinos de taifas. De los treinta taifas podemos distinguir tres grupos importantes, los bereberes, los eslavos, dominados por el antiguo ejército de Almanzor, y los andalusíes, que incluye todos los musulmanes árabes e hispanos, siendo estos los más poderosos. Todos estos diferentes reinos tendrán la intención de conservar su poder a la vez que mantener su independencia, lo que provocará vez tras vez enfrentamientos entre si, una continua guerra civil, que logra debilitar su poder paulatinamente. Para sostener su frágil situación, se apoyarán en un ejército formado por mercenarios, creando a la vez fortalezas con la idea de garantizar cierta protección. Debido a toda esta inestabilidad, los musulmanes se verán obligados a entrar en un régimen de parias, lo que significa que comprarían la paz a los cristianos pagando caros tributos.
Pero el avance rápido de la reconquista, que logra en el año 1085 la recuperación de Toledo, hace que se pida ayuda a los almorávides.
Entre los años 1090 y 1145 se vivirá el periodo de la dominación almorávide, cuyo estado de poder se encontraba en Marruecos. Este estado se caracterizaría por respetar literalmente el texto coránico, lo que a su vez implicaría volver a la idea del expansionismo. Aunque tuvieron éxito tanto en la unión de los reinos de taifas como en la conquista de algunos territorios cristianos no lograrían mantener su poder. Surgirían los mismos problemas de antaño y esto provocará el descontento popular y su oposición, por lo que habrá nuevas sublevaciones. Así que entre 1144 y 1145 aparecerán las segundas taifas.
Pero el avance de los cristianos hace que acudan a una nueva dinastía surgida en el Magreb, la almohade.
La dominación por parte de los almohades supone mayor fuerza y poder de los bereberes. Su alzamiento fue debido a la disconformidad con los almorávides, que llegaron a ser muy extremistas. Sin embargo, la falta de apoyo popular les hará muy difícil a los almohades gobernar y tendrán problemas a la hora de defender los territorios ante el poder cristiano. Esta debilidad se verá sobre todo en la victoria de las Navas de Tolosa por parte de los cristianos en el 1212, dando comienzo al fin de su dominio y comenzando por lo tanto las terceras taifas.
Estas terceras taifas tendrán una duración muy efímera debido a las conquistas de Fernando III de Castilla y Jaime I de Aragón, que a caban por reducir el territorio islámico al reino de Granada en 1238. Este pervivirá gracias a los problemas internos de Castilla y a la diplomacia del fundador del reino, al-Alhmar ibn Nasr, hasta la expulsión de los musulmanes en 1492 por los Reyes Católicos.

Image
Vista de la Alhambra, la última residencia de los reyes musulmanes en al-Andalus

La Herencia Culturaly y Científica

El mundo musulmán supuso un avance en la literatura, el arte, e incluso la ciencia, a través de la creación de escuelas privadas, al aprendizaje de la lectura y escritura, y a la creación de bibliotecas.
Este desarrollo cultural se llevó a cabo especialmente a partir del S VIII con Abd al-Rahman II y se mantendrá en los distintos reinos taifas.
Esta culturización se llevará a cabo por medio de la lengua árabe, aunque la población del Al-Andalus se exprese mayormente en sus lenguas romances, de hecho podemos encontrar composiciones líricas del S.X. El árabe será el idioma de la cultura. Favorecerá este aprendizaje el hecho de que la mayoría de la población se convierta al islam, no por imposición sino por ventajas económicas, ya que aceptar el islam significaba poder ser iguales y no tener que pagar impuestos. Esta conversión de masas sin duda favoreció al nuevo estado, que tendría ahora que buscar la unidad y el consenso político e ideológico. Para ello usarían las escuelas privadas, cuya asignatura principal sería el aprendizaje del Corán y los principios de la religión islámica. Para ello los nuevos miembros del islam no sólo tendrían que saber la teoría, sino demostrar que andaban en el camino o sunna de Mahoma.
Es por ello por lo que los juristas-teólogos islamistas crearán escuelas en las que se vigilaba la pureza ortodoxa de la religión y las creaciones culturales propias.
La educación y el conocimiento tuvieron un lugar muy importante durante el reinado musulmán, de hecho serían los propios emires y califas quienes contribuirían al fomento de la culturización, poniendo la enseñanza al alcance de todo el mundo. Por ejemplo, tradujeron las obras de los antiguos filósofos griegos y crearon importantes bibliotecas, mezquitas y madrazas en las que se daban clases tanto de ciencia, como de religión o jurisprudencia.
Será sobre todo durante el reinado de Abd al-Rahman II cuando se desarrolle más plenamente la poesía árabe, que se inspirará en la literatura oriental. Pero en el S. X surgirá un nuevo tipo de poesía popular, la muasaja y el zéjel, escrita en lengua vulgar y con variedad de rimas. La popularidad de estas composiciones nos muestra una sociedad mixta y bilingüe.

Image
Estatua de Maimónides en Córdoba, un judío andalusí, rabino, médico y filósofo

En cuanto a la prosa, tendrá lugar destacado el pensamiento especulativo o filosófico en el que destaca el filósofo Averroes. También tendrá gran importancia el trabajo histórico, geográfico, sociólogo y biográfico.
No podemos olvidarnos de la contribución que el islam hizo a la ciencia, lo que provocó una revolución en el saber. Estos sabios fueron matemáticos, astrónomos, médicos, botánicos agrónomos, etc. Las ciencias más prósperas serían las matemáticas y la astronomía. A los musulmanes se les debe el sistema de numeración arábigo y la trigonometría.
Tenemos varios científicos destacados como Ibn Taimiya, especialista en astronomía y medicina. Averroes y los hermanos Harrani, que ejercieron la medicina durante el reinado de al-Hakam II, y al agrónomo Ibn a-Awan, quien escribió un tratado de agricultura. Todos estos hombres de ciencia influyeron en La Europa de su tiempo y siglos después. Hasta el S XVII fueron los referentes de otros hombres importantes en la ciencia como Miguel Servet, Copérnico o Galileo

La Arquitectura

En los estilos arquitectónicos hay que destacar la gran influencia de otras culturas como persas, chinas, visigodas en el arte islámico, pero sin duda los motivos ornamentales y sus estructuras tienen su propio origen musulmán. Prueba de ello lo tenemos en la decoración un tanto recargadas de figuras geométricas y florales. En este arte no encontraremos representaciones de figuras humanas o animales, por motivos religiosos. El gran uso de esta decoración hace que las estructuras queden camufladas. Otro elemento arquitectónico serán los mocárabes, que estarán formados por alvéolos superpuestos.
Los edificios más emblemáticos de la cultura musulmana serán las mezquitas, de finalidad religiosa, que contarán con un alminar donde se convocará a la oración y un patio donde está la fuente de abluciones. Las mezquitas estarán orientadas siempre a La Meca. También encontraremos mausoleos en los que eran enterrados los reyes.
Otros edificios destacables serán las madrazas, edificios-escuela.
En las ciudades podemos encontrar las alcazabas, que son fortificaciones hechas para defender las ciudades. Y hablando de arquitectura residencial no debemos olvidar la Alhambra, llamada así por su aspecto rojizo. Este hermoso palacio, construido alrededor del S IX en Granada, no tuvo su mayor esplendor hasta el S. XIII con el reinado nazarí de Mohamed ben-al-Hamar. Por otro lado tenemos el palacio de Madinat al-Zahra, que se encuentra a unos ocho quilómetros de Córdoba, construido por orden de Abd al-Rahman III para demostrar su superioridad política y competir con otros califatos.
Los musulmanes destacarán trabajado con el oro, creando piezas hermosas, así como tejidos en seda o bellas encuadernaciones de libros.

Bibliografía:

Legal Notice

Image

This page was written by the Spanish team. Only the Spanish team is responsible for its content.
For further information please contact: Jose Armesto o
r María Rodríguez Valcárcel | EPAPU Albeiros
Copyright (c) 2011 by EPAPU Albeiros | Lugo | Galicia | Spain | www.edu.xunta.es/centros/epapualbeiros

Germany

Abendgymnasium Münster Image

www.abendgymnasium-muenster.de
Münster | NRW | Germany

Spain

EPAPU Albeiros

Image

www.edu.xunta.es/centros/epapualbeiros
Lugo |  Galicia | Spain

Netherlands

Horizon CollegeImage

Image

www.horizoncollege.nl
Alkmaar | North-Holland | The Netherlands

Greece

 AEOLIS

Image

www.aeolis.edu.gr
Lesvos Island |  Aegean Sea | Greece 

Theme by Danetsoft and Danang Probo Sayekti inspired by Maksimer